viernes, 9 de octubre de 2009

Orilla


La arena se siente fría bajo mis pies descalzos y camino por la orilla de un mar que desconozco. El pelo suelto se revuelve en mi cara y una humedad salada me parte los labios. La noche está cerrada y no hay signos de que la luna vaya a salir. El ruido de las olas me resulta tan lejano y a la vez parece que retumbara adentro mío. Muy adentro. En ese espacio hueco que sólo yo sé dónde está porque cada tanto se hace sentir. Pienso en la loca idea de que siguiendo ese camino podría dar toda la vuelta al continente sin perderme. Y eso para llegar a este mismo lugar que simulará ser igual a pesar de haber cambiado completamente desde el momento en que decidí volver, pero no caminando para atrás, sino para adelante. Siempre para adelante y sin perder de vista la orilla.
"Si tus besos no son mi orilla
naufragaremos toda la vida"
(Rosana)

jueves, 8 de octubre de 2009

Aire


Cinco minutos y salimos. "¿Estás nerviosa?". Más vale, sino ¿cuál es la gracia de todo esto?. Algo en la panza parece querer salir corriendo del cuerpo para escaparse. Me encanta. Me encantan esas sensaciones imposibles de explicar. Por hacer un intento diría que son como enanitos jugando a la mancha, riendo y haciéndose cosquillas. Y todo eso en el medio de mi panza. Otros más serios dirían que son nervios, pero no, yo no quiero decir que tengo nervios, me gustan más los enanitos. Es más... exacto. Todos corren. Últimos detalles. De pronto parece que faltan mil cosas pero no hay tiempo para hacer ninguna. Los enanitos saltan saltan saltan saltan y entonces se sientan de golpe. Escuchan. Luz roja. Aire.

martes, 6 de octubre de 2009

Consejos

Tengo un compendio de buenos consejos dados esperando a ser usados alguna vez por mí.

lunes, 5 de octubre de 2009

Uno


¿Qué pasaría si mañana me fuera a vivir a otro mundo y sólo pudiera llevar conmigo un libro, un CD, un perfume, un paisaje, un juego, una carta, una persona?. De todo, pero sólo uno de cada uno. ¿Qué elegiría? El libro y el CD van a estar destinados a perder su lugar de predilección para pasar a ser aburridos, cansadores y predecibles del primero al último punto. El perfume fresco y floral no me va a conformar en invierno y, después de un tiempo, tampoco me va a parecer adecuado para el verano. En cuanto al paisaje, nunca me arrepentiría de elegir el mar, pero extrañaría cada tanto las montañas nevadas. El juego no va a correr mayor suerte que el libro y el CD. Es más, seguro me canse de él todavía más rápido. La carta... Eso sí que es difícil, pero no tanto como la persona. Elegir a alguien, a uno y sólo a uno. Sin cambios. Sin reembolso. No hay dudas de que cuando de elegir se trata, por más seguros que estemos en el momento, siempre dudaremos si la elección fue la correcta y nos rebotará en la mente el tan molesto e incontestable: "¿Qué hubiera pasado si...?".


sábado, 3 de octubre de 2009

Miradas y pasos

Si te miro, te miro y te sigo mirando quiere decir que quiero que me vengas a hablar y que parezca que fuiste vos el que dio el primer paso. Así funciona. La mirada no cuenta como primer paso, y sin paso, no hay rechazo. A lo sumo mirada no correspondida, que bien podría ser considerada mirada no comprendida. Suena bien. Conviene.

viernes, 2 de octubre de 2009

Egoísta


Siempre la nena, la desprotegida, la que tenías que cuidar, la que te parecía que se quedaba en el tiempo mientras vos crecías, mientras todos crecían. La inocente, la sensible, la caprichosa, la celosa, la que nunca soportó compartir la banca de mejor amiga. Esa por la que te aguantaste tus lágrimas para consolar primero las de ella y por la que dejaste el teléfono prendido por si esa noche te llamaba a las tres porque no podía dormir.
Esa nena eterna que siempre cuidaste y consentiste es la misma que hoy se muere de tristeza al ver que cuando le toca estar del otro lado, por alguna razón no está. Y lo peor es que es tan egoísta que se da el lujo de ser, una vez más, la que te necesita. Necesita que la estés necesitando.